El más reciente episodio de Pokémon Horizons, titulado "Secret Ditto Rhapsody", nos ha regalado uno de los momentos más entrañables y divertidos de la serie hasta la fecha. Este capítulo se centra en un Ditto que se ha colado en la nave Brave Olivine, y la reacción de los Pokémon de la tripulación ante la inesperada visita. Sin duda, este episodio se perfila como uno de los favoritos para muchos fans.
Lo que distingue a Pokémon Horizons es su habilidad para dar personalidad a los Pokémon, incluso sin que estos hablen nuestro idioma. La forma en que se comunican a través de gestos y expresiones es un encanto que resalta la conexión entre ellos. La trama gira en torno a cómo los Pokémon de la Brave Olivine descubren al Ditto escondido y desarrollan un profundo afecto por él. Al escuchar a los humanos discutir sobre el espacio limitado en la nave, los Pokémon temen que Ditto sea considerado un estorbo y deciden protegerlo a toda costa, evocando la tierna imagen de niños cuidando a una mascota callejera.
Un aspecto interesante es la dinámica entre los Pokémon. Mientras la mayoría se encariña rápidamente con Ditto, Meowscarada muestra una cautela inicial. Sin embargo, la segunda mitad del episodio muestra cómo Meowscarada se va abriendo a Ditto, especialmente cuando este la ayuda a recuperar una estatuilla de Squawkabilly que había perdido. Esta situación fortalece su vínculo hasta el punto de convertirse en inseparables, compartiendo momentos de ternura que demuestran su nueva amistad.
El episodio también destaca las personalidades individuales de cada Pokémon. Skeledirge y Lycanroc, aunque glotones, son retratados como seres tranquilos. Lycanroc, en particular, muestra una aversión a las Tamato Berries que Murdock insiste en darle, lo que añade un toque cómico y una posible referencia a la sensibilidad de los perros a las especias. Quaquaval, por su parte, actúa como la voz de la razón, intentando mantener a Ditto bajo control con escenas hilarantes, como esconderlo en la boca de Skeledirge.
Los momentos cómicos no se limitan a los Pokémon; los humanos también tienen sus instantes de humor. Las dificultades de Ult para subir una piedra gigante a la nave y la reacción de Liko ante las transformaciones de Ditto, que a veces toma la forma de la cola de Meowscarada, generan situaciones divertidas y muy humanas.
Un detalle fascinante para los conocedores es que la voz del Ditto en este episodio es de Kotono Mitsuishi, quien ya ha dado voz a personajes en Horizons y en el anime clásico de Pokémon, incluyendo un Ditto en el pasado. Este guiño, que coincide con el primer aniversario de la aparición de Katy en la serie (a quien Mitsuishi también dio voz), sugiere una conexión especial y un cariño por parte del equipo de animación. Además, la narración del episodio corre a cargo de Lucius, añadiendo un toque documental a la aventura.
Con Ditto ahora como miembro permanente de la Brave Olivine, queda la expectativa de ver qué nuevas travesuras y aventuras nos depara este carismático Pokémon. La pregunta que queda en el aire es cuánto tardará Ditto en reunirse con su esperado entrenador. Sin duda, este episodio ha sentado las bases para futuras historias emocionantes en Pokémon Horizons.